28 de marzo de 2023
Estar en prisión para salir peor. ¿Una política de estado?
Entrevista en Café a la Turca al Dr. Rubén Marigo, referente de la APDH Zona Andina, sobre la situación de las personas privadas de su libertad en el Penal 3 de Bariloche, donde la semana pasada dos internos fueron agredidos, uno de ellos de gravedad y que debió ser internado en terapia intensiva del hospital público de esta localidad. Escuchar acá:
Lejos de poder conmemorar los 40 años de democracia en Argentina sin violaciones a los derechos humanos, en Bariloche la situación de las personas privadas de su libertad son encerradas en un penal que dista mucho de poder ser el lugar en el que debieran cumplir sus condenas para luego poder reinsertarse en la sociedad.
El penal 3 de Bariloche es un lugar en donde el hacinamiento, la falta de elementos de higiene personal tanto como de sanitarios adecuados y de los recursos imprescindibles para la vida de un ser humano - sí, aún en situación carcelaria -, y hasta la falta de seguridad para con los internos - algo que suena paradójico -, son las condiciones habituales en las que se encierra a las personas que con sentencia por delitos cometidos y aún a la espera de ser juzgado muchos otros, viven a diario. Un lugar que originalmente fue construído como hogar de ancianos, con capacidad máxima de 90 personas y en el que hoy conviven más de 160.
COMPARTIR:
Notas Relacionadas
Camuzzi paga la TISH con la nuestra
En "Letra chica" desarmamos la factura de gas que nos llega a cada vecino porque entre códigos y abreviaturas se esconde una avivada empresarial que golpea directo al bolsillo en un momento donde no sobra absolutamente nada.Se trata de una maniobra de Camuzzi Gas del Sur para sacarse de encima sus costos fijos y trasladárnoslos de prepo a los usuarios quienes, además, somos cautivos.
El eje de este análisis pasa por el cobro de la TISH (Tasa de Inspección, Seguridad e Higiene), tasa municipal que grava las actividades comerciales, industriales y lucrativas en general, pero que no incluye el consumo domiciliario.
En este caso, Camuzzi debe pagarla por tener oficinas y operar comercialmente. Sin embargo, la distribuidora privada decidió que lo que les corresponde pagar como empresa, lo absorbamos nosotros.
Solo en San Carlos de Bariloche, Camuzzi abastece a unos 50.000 usuarios. En toda la provincia de Río Negro, la cifra asciende a aproximadamente 230.000 usuarios entre residenciales y comerciales.
A nivel general, la empresa opera en toda su zona de concesión del sur argentino sumando más de 664.000 clientes, y supera los 2.213.000 usuarios en el total de las siete provincias donde presta servicio.
Hagamos un ejercicio simple: multipliquemos esos números por el importe que abonamos de TISH en cada boleta. El resultado: una verdadera caja millonaria que pagamos nosotros y abulta considerablemente las ganancias de la empresa. Eso si, mientras la distribuidora le niega sistemáticamente la conexión de gas a miles de familias barilochenses desde hace años bajo el eterno argumento de que "no hay factibilidad técnica" o que "la red está saturada", la empresa no tiene problemas de infraestructura cuando se trata del poder.
P/Roxana Arazi
Escuchar acá:
